También es imprescindible aclarar qué ha fallado y porqué estamos así
Editorial: Manacor y Mallorca necesitan un Matadero que funcione, no otro comunicado anunciando una nueva reunión. Ha llegado la hora de pasar de las palabras a los hechos, poner sobre la mesa un calendario, una solución definitiva señor Montero
Las informaciones publicadas han situado en torno a 1,5 millones de euros el problema económico asociado al proyecto y han advertido de la posible devolución de fondos.
AGENCIA MANACORNOTICIAS 15/10/2026 - 18:29:14
Por eso, la próxima reunión anunciada para la semana que viene debería marcar un punto de inflexión. Ya no bastan las declaraciones de buenas intenciones ni la reiteración

Editorial: El Matadero de Manacor: demasiadas reuniones y ningún resultado. Un proyecto fallido, millones en juego y tres administraciones que siguen buscando una salida mientras el sector ganadero espera soluciones. El Matadero municipal de Manacor se ha convertido en uno de los ejemplos más preocupantes de la gestión de los proyectos públicos en nuestro municipio. La nueva reunión celebrada el 15 de octubre entre el Ayuntamiento, el Consell de Mallorca y el Govern balear vuelve a dejar una conclusión difícil de disimular: el proyecto continúa sin una solución definitiva y el servicio sigue sin estar operativo.

La renuncia de la empresa adjudicataria ha agravado una situación que lleva demasiado tiempo enquistada. Después de meses de reuniones, seguimiento y coordinación institucional, la ciudadanía sigue sin conocer una respuesta concreta sobre cuándo se ejecutarán las obras, quién asumirá su continuidad y cuándo podrá entrar en funcionamiento una infraestructura concebida para dar servicio al conjunto del sector ganadero de Mallorca. Y aquí es donde surge la pregunta fundamental: ¿cómo se ha llegado hasta esta situación y quién debe dar explicaciones?.

Mientras las administraciones se reúnen, los ganaderos siguen esperando. La ausencia de un matadero operativo genera dificultades, costes añadidos y obstáculos para unas explotaciones

Las informaciones publicadas han situado en torno a 1,5 millones de euros el problema económico asociado al proyecto y han advertido de la posible devolución de fondos. Si estas obligaciones se confirman, estaríamos ante un perjuicio que exigiría explicaciones detalladas y responsabilidades políticas claras. El dinero público no puede quedar atrapado en expedientes interminables ni convertirse en el precio de una gestión sin resultados.

El Ayuntamiento insiste en que el escorxador es un proyecto compartido con el Consell y el Govern. Es cierto que la colaboración entre administraciones resulta necesaria, especialmente cuando hablamos de una infraestructura que debe prestar servicio a toda Mallorca. Pero compartir un proyecto también significa compartir obligaciones, rendir cuentas y explicar los errores. La corresponsabilidad institucional no puede convertirse en una fórmula para que nadie asuma responsabilidades.

Mientras las administraciones se reúnen, los ganaderos siguen esperando. La ausencia de un matadero operativo genera dificultades, costes añadidos y obstáculos para unas explotaciones que necesitan servicios adecuados para mantener su viabilidad. La recuperación de esta infraestructura no es una cuestión secundaria ni un simple compromiso político: es una necesidad para el sector primario.

Por eso, la próxima reunión anunciada para la semana que viene debería marcar un punto de inflexión. Ya no bastan las declaraciones de buenas intenciones ni la reiteración de que el escorxador es necesario. Hay que poner sobre la mesa un calendario concreto, una solución financiera, un procedimiento viable para continuar las obras y garantías de que esta vez el proyecto llegará a buen puerto.

También es imprescindible aclarar qué ha fallado, qué consecuencias económicas tendrá la renuncia de la adjudicataria y qué medidas se adoptarán para evitar que una situación semejante vuelva a repetirse. Manacor no necesita más reuniones para certificar que existe un problema. Necesita que sus representantes políticos lo resuelvan. El Consell y el Govern deben asumir la parte que les corresponda, pero el Ayuntamiento, como titular de la infraestructura, tampoco puede limitarse a reclamar una responsabilidad compartida sin ofrecer resultados concretos a sus vecinos.

El escorxador no puede convertirse en una historia interminable de reuniones, retrasos y dinero público comprometido. Cada semana que pasa sin una solución aumenta la frustración y prolonga las dificultades de un sector que merece respuestas. La conclusión es tan sencilla como contundente: el proyecto ha fracasado en su ejecución hasta la fecha y las administraciones tienen ahora la obligación de corregir el rumbo. No se trata de buscar culpables por adelantado, sino de esclarecer los hechos, exigir explicaciones y garantizar que el dinero público se traduzca en una infraestructura útil. Manacor y Mallorca necesitan un escorxador que funcione, no otro comunicado anunciando una nueva reunión. Ha llegado la hora de pasar de las palabras a los hechos. Por Rafael Gabaldón San Miguel.

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